Es peste a cular regadío de versos secos encharcados en la ciénaga 'No conozco otra conciencia que la oscuridad translúcida, la sábana de vidrio sobre la que la infernal razón se acuesta. Vivo separado del rumbo de las cosas, hablo del miedo de un heredero alzado contra el funesto monarca de las ciénagas' Juan Carlos Mestre

Aceitunas terapéuticas V

Te cocinaré

las grietas del sol

en un horno volcánico,

y antes de la erupción,

 cerveza en tus labios

y aceitunas menos terapéuticas que todo estos poemas

en un tarro ansiolítico que parecía una luna, pero no,

y luego la merluza con cebolla dulce en sus pliegues incrustada

como mi lengua se incrustaba a tu herida

-también nos podrían haber cocinado a nosotros así, hurgándonos--



Pero mi dolor sangraba en el postre

cuando dos ojos eran digestivos,

y tus manos eran dos países independientes

y nuestros cuerpos el temblor de cielo estomacal de los astros,


y ahora que paladeas el sabor de la lava  en aquellas noches,


ahora vuelve al poema y relámete,


llena tu boca de lágrimas y enjuágate los alaridos.



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